
Por impopular que parezca, es importante entregar la opinión más allá de lo que pueda generar. Regla básica del periodismo. Cuando la postura es independiente y refleja la convicción no hay que detenerse…
¿Cuántos goles se ha perdido el uruguayo Sebastián Ribas? ¿Cuál es la idea del entrenador Erwin Durán, dejándolo sin citación en el partido pasado? ¿Está por debajo de los otros delanteros, por los que ha optado el D.T?
Vamos respondiendo.
No recuerdo ningún gol perdido por el charrúa, salvo el penal en partido amistoso de la “Noche Rojinegra”. Es más, fue él quien anotó en la derrota (1-2 ) en Copa Chile ante Provincial Curicó Unido, próximo rival de los talquinos.
En la competencia oficial tuvo los primeros cuarenta y cinco minutos contra Deportes Antofagasta, siendo sustituido por Cristóbal Muñoz, quien duró poco en cancha, siendo torpemente expulsado. En el partido siguiente, el “9” estuvo apenas unos minutos, en la derrota frente a Deportes Copiapó en el norte.
La sorpresa mayúscula, fue quedar al margen de la nominación ante San Luis de Quilota. En esa oportunidad, el entrenador optó por la titularidad de Muñoz, quien así reaparecía, luego de cumplir castigo, por su torpe expulsión. Entonces, el tema adquiere mayor profundidad ¿cuál es el parámetro que utiliza Durán para quienes se hacen expulsar? o ¿es tan baja la convicción del rendimiento que tiene el entrenador hacia Ribas?
Junto a José Tomás Herrera, los delanteros de área mencionados han tenido oportunidad de jugar desde el inicio, ocupando la plaza de “9”. Sin embargo, a Ribas no se le ha otorgado la oportunidad de actuar con los atacantes por las bandas llamados a ser titulares, léase Damián Muñoz e Ignacio Ibáñez. No es excusa rebuscada, sino más bien contextualizar cómo potencialmente puede ser real aporte y responder a su currículum y la lógica exigencia a un extranjero.
Ribas no es dotado técnicamente, le cuesta con el balón en los pies, pero goza de un respetable juego aéreo que lo llevó a competir en Europa. Por algo será…El esquema de Durán, el que le ha dado resultados, (tiene sus innegables pergaminos, le guste a muchos o no), es el ideal para el juego del oriental. Pero, lamentablemente aún no aparece la fisonomía del experimentado entrenador, quien ha debido convivir con importantes bajas, ante severas lesiones de jugadores determinantes. Atenuante para el estratego.
Obviamente, a su edad a Ribas le debe incomodar bajar a “cazar” balones a mitad de cancha. Es simple, debe estar metido en el área rival, en el punto penal, y lo más importante, siendo abastecido por los extremos, situación de juego que no ha pasado hasta el momento.
Si bien, no se repetirá la historia de Gastón Cellerino (al principio) y Pablo Vegetti (toda la temporada), quienes fueron duramente tratados por la hinchada y prensa local, pero al sentirse importantes se “destaparon” escalando a lugares insospechados. Esperemos que el portentoso atacante goce de minutos en cancha y confianza, para saber hasta dónde puede llegar.
A Ribas hay que juzgarlo, pero explotarlo en igualdad de condiciones, para ser medido con la misma vara.
A respetar todas las opiniones. Hablar es gratis.
Gráfica: Iván García Medina, fotógrafo profesional.
