
Los rojinegros fueron goleados como dueños de casa en el debut de Jaime Vera en la banca rojinegra
Se apreció algo de la nueva idea del nuevo D.T. pero debe recuperar jugadores y superar severas falencias, sobre todo en el aspecto físico
Duro, complejo y doloroso es el presente de los piducanos que sucumbieron frente a un ordenado rival que avanza en la parte alta de la tabla de posiciones, cayendo por 2-4 en el estadio Iván Azócar Bernales, ante 4.874 espectadores.

El duelo comenzó mal para los talquinos, cuando Gonzalo Álvarez abrió (3′). Reaccionó el equipo de Jaime Vera, mostrando tenencia y apertura, especialmente por la banda de Ignacio Ibáñez, mientras que el extremo Damián González hacía doble función al sumarse como enlace. Faltaba peso en el áera.
Actitud, aunque falencias en las dos áreas mostraba el equipo, en cuanto al control de balón claramente se apreciaba avances, en relación al proceso anterior.
Un balde de agua fría, llegó en los (25′) cuando Ignacio Lara, colocaba el 2-0 con un tiro desde la izquierda que se fue cerrando, para vencer la débil oposición del meta Cristian Campestrini, quien luego tuvo un para de atajadas formidables, para evitar festejos visitantes.
Era mucho castigo, ya que los rojinegros llegaban hasta el área rival, pero carentes de jerarquía. No se amilanó el cuadro de Vera, a pesar del marcador en contra.
Llegó el merecido descuento, por intermedio del charrúa Damián González (28′), con lo cual se envalentonó el dueño de casa, encontrando la paridad en los con oportuno frentazo (34′) del canterano Agustín Mora.
Fue un aliciente para la escuadra local, que asumía protagonismo en el juego, aunque la visita mostraba estructura y solidez en sus líneas.

Segundo Tiempo
El partido estaba abierto, y cualquier podría pasar arriba. Una nueva falencia defensiva en la zaga rojinegra, entregó la llave a Pedro Sánchez (60′) desequilibrar.
El equipo del “Pillo” Vera sintió el golpe y se fue abajo. Intentos desde la banca, con el regreso de Alejandro Márquez fueron algunas alternativas que se jugó el nuevo entrenador, pero no hubo ideas, ni ocasiones para igualar el marcador.
Es más, la visita tuvo espacios y generó contragolpes que inquietaron la defensa talquina.
Fue así, como en el cierre del partido (90′), una buena jugada colectiva culminó en un golazo desde fuera del área, de Felipe Báez, estructurando el definitivo 4-2 en favor de los capitalinos.

En el complemento fue cuando más se mostraron las falencias de Rangers: desconcentrado en defensa, desconectado en el mediocampo y sin ideas ofensivas. ¿Razones? junto a lo táctico, el aspecto físico, quedando en evidencia fantasmas del trabajo que arrastra en la temporada. En lo primero; sin un fondo que permita una estructura de juego, y en lo segundo; perdiendo la mayoría de los segundos balones, lejano en las marcas y “sin piernas” para la disputa y recorrido. Por lo tanto, Vera tiene mucho trabajo por delante.
Con Vera, hubo avance, pero hay mucho que trabajar para salir de la última ubicación en la tabla de posiciones.
Gráfica: Iván García Medina, fotógrafo profesional.
