
Empate con sabor amargo para el Rojinegro, luego del empate en blanco frente a Provincial Curicó Unido esta tarde en el estadio Iván Azócar Bernales, sumando de esa manera, apenas un punto en su frenética lucha por mantener la categoría, sin poder acortar distancias frente a Santa Cruz, penúltimo en la tabla con 13 puntos, siete unidades por sobre los talquinos.
Condujo el partido Cristian Droguett, ante diez mil espectadores en el principal reducto deportivo del Maule. El dueño de casa se hizo sentir, pero continúo con la ineficacia en la puntada final. Por fútbol y ganas el equipo no se quedó, intentaron por todos los medios, y aunque si bien es evidente el alza futbolística, sumada a la mejor condición física del primer semestre, no es menos cierto que hay carencias difíciles de superar. Ejemplo: débiles e ineficientes centros al área rival. En contrapartida, el bloque defensivo sigue en crecimiento.
Rangers tomó la iniciativa y se instaló en la zona rival, triangulando, abriendo la cancha y buscando opciones a través de centros aéreos que, rara vez superaron al defensa curicana.
En contrapartida, los torteros fueron en busca del arco rival con arremetidas en bloque y en un par de ocasiones exigieron a un sólido Cristian Campestini que, una vez más, respondió cuando fue requerido. Mucho más, el atajagoles visitante que ahogó el grito de gol piducano en un par de ocasiones claras, pero conjuró el peligro en muchas más.

En los 62´ de juego fue expulsado el defensa visitante Rodrigo Colombo y la supremacía de los pupilos de Ivo Basay fue en aumento, pero también avanzaba el reloj y la ansiedad se apoderaba de los rojinegros al momento de cerrar las jugadas de gol en el arco foratero.
Muchos centros, pero poca eficacia con un Junior Arias que se desgastó en demasía al generar desde tres cuartos hacia el final, evidenciando la carencia de un hombre de área que fuese el receptor final.

El próximo encuentro será el miércoles venidero, ante Deportes Recoleta, desde las 18:00 horas, en el Estadio Municipal de La Pintana en Santiago de Chile.
Gráfica: Iván García Medina, fotógrafo profesional.
