CINCO FINALES PARA SALVAGUARDAR LA HISTORIA

El ciclo final que se le viene a Rangers, no son más que cinco partidos cruciales, es jugar en cancha el prestigio institucional de 124 años de historia, el cual se ha visto opacado este año, debido a la deficiente campaña deportiva que registra el primer equipo, y que tiene a los rojinegros en el último lugar de la tabla de posiciones.

Razones se han hablado de sobra, y ciertamente, continuarán los válidos análisis. Sin embargo, por ahora lo que se requiere es seguir con el deslumbrante apoyo de la hinchada en “las malas”.

La próxima final es Antofagasta en el norte del país, constituyendo una urgencia ganar el partido, para ojalá acortar la diferencia de cuatro puntos que existe con Santa Cruz, penúltimo en la tabla de posiciones.

Luego, se recibirá a Unión San Felipe, equipo de discreta campaña que también se encuentra en incómoda posición, no tanto como los rojinegros, por cierto.

Luego, un partido extremadamente complicado, siendo visitante frente a Santiago Wanderers, que está peleando el título de la categoría. En la penúltima fecha, recibe a Cobreloa, que también va por el ascenso. Dos rivales sumamente complejos en el devenir de la escuadra conducida por Ivo Basay.

La impronta del equipo ha sido positiva en este segundo semestre, se le ha visto “otra cara” a la escuadra, más allá que se dejaron escapar puntos vitales en casa. “Hay que seguir trabajando”, es una de las frases que cobra vigencia por estos días en el camarín rojinegro.

En la última fecha, será visita frente a Santa Cruz, rival al que hoy se le puede amagar la posibilidad de mantener el honor de estar en la Primera B, y así evitar una histórica debacle. Es cierto, hoy por hoy, Rangers dejó de depender de sí mismo, pero aún falta camino por recorrer y la esperanza sigue intacta.

Gráfica: Iván García Medina, fotógrafo profesional.