
Es la hora de encontrarse con el esquivo triunfo, aquel logro que no se le ha brindado durante este año a la hinchada rojinegra, éxtasis del cual los integrantes del plantel no han podido disfrutar, debido a varios factores, respuestas que ya se han encontrado, y seguramente en el momento del balance final se descubrirán muchas más. Hoy, no es el tiempo, ahora resta apoyar a un debilitado equipo que marcha en la última ubicación de la Tabla.

El encuentro frente a Santa Cruz será un encuentro crucial, más no definitivo, pero es imperioso dejar los tres puntos en el estadio Iván Azócar Bernales ante los diez mil hinchas que estarán apoyando al Rojinegro.
Es la hora de ganar y acortar distancias frente a un complicado rival, que no contará con el apoyo de miles de personas que representan a una ciudad y a la mayoría de los habitantes del Maule. En buenos términos, hay que “hacer sentir que somos los dueños de casa”; apoyo en todo momento para el plantel que adiestra Ivo Basay. Seguramente, el ex seleccionado chileno ya logró inyectar parte de su fuerte carácter, aquel que siempre lo llevó a ser un triunfador, dentro y fuera de la cancha.
¡Vamos Rangers! es hora de ganar, llega el justo momento para sacar a flote el orgullo de haber sido futbolistas, luego de superar tantas vallas que demanda esta linda actividad profesional. Que no quede por actitud y ganas, ya que mientras demuestren respeto por el escudo, entrega total y devuelvan la camiseta mojada de sudor, nadie los reprochará y el triunfo estará más cerca.
Se juega este sábado desde las 20:30 horas, aunque la ciudad ya se encuentra expectante para el pitazo inicial del juez Diego Flores Seguel.
Es el último partido de la primera rueda, y esperamos que sea el primer triunfo de la competencia.
