
César Muena, uno de los destacados valores del club en las últimas décadas, recuerda la experiencia del año 1991, cuando los piducanos se salvaron del descenso en la última fecha del torneo de la segunda categoría del fútbol chileno. Fue protagonista principal en el partido de la salvación, tratando de aportar en un ascendente momento personal, pues llegaba en calidad de préstamo desde la Universidad Católica, para luego brillar en Provincial Osorno, Cobreloa, Everton y regresar a los rojinegros.
Si bien, hay coincidencias por el drama de perder el sitial, en la competencia de inicios de los noventa, bajaban cinco equipos y Rangers no era el colista como ahora. Asimismo, la estructura institucional era otra, con muchas precariedades en la parte económica.
Lo que sí está claro, es que el drama y sufrimiento es similar.
El ex volante, asegura que “son momentos complicados, estuvimos a poco de descender, luego de un año bastante complicado en el cual quedamos sin directiva, por un punto quedamos en la liguilla para descender. Todo fue un caos”.
En aquellos tiempos, había muchas deficiencias y el plantel se trasladaba junto a barristas para juntar dinero que financiara el petróleo de un bus que era facilitado en forma gratuita por un hincha.
“Todo pasa por la cabeza; tratas de ganar, de hacer lo mejor posible y las cosas no salen… hay que tener “cuero de chancho”, resalta.
Para salir adelante, esperemos que lo puedan hacer y nos entreguen la alegría de permanecer en la división, por la gente, la ciudad. Se ha visto la cantidad de gente que asiste al estadio, somos una de las plazas más grandes a nivel país. Eso demuestra que Rangers es grande», indica.
“Es tremendo, tratas de remar, cometes un error y te marcan, llegas y no marcas. Es muy difícil y complicado, ya que en esta instancia dependes de un resultado todos los fines de semana, hay que tener la cabeza fuerte, si no tienes la mentalidad fuerte, será muy difícil que se salga de esto”, sostuvo el ex mediocampista, quien en la actualidad es gerente del club social Rangers de Talca, entidad que preside el ex capitán Pablo Prieto y que tiene como objetivo reunir a hinchas, periodistas y principalmente ex jugadores del club.
Aquel 22 de diciembre de 1991, Rangers ante diez mil personas ganó dramáticamente a Cobreandino por la cuenta mínima, con gol de Roberto Ahumada (79′), convirtiendo un dudoso penal cobrado, en favor del propio Muena, por parte del juez Carlos Robles Mella.
Por dramático que sea el panorama, que pronto se acabe esta pesadilla y Rangers se mantenga en la Primera B.
